viernes, 1 de abril de 2022

VAMOS MUY DEPRISA

 

 ¡Qué difícil! creo que vivimos en una sociedad en la que no se para; que desde que llegó el consumismo, la tele, los celebrities mostrándonos su mundo, se ha ido al pifostio la realidad de la vida, el ser consciente de quién eres y lo que de verdad necesitas, no lo que te venden como necesidad. Y hablo yo, que estudié marketing, los maestros del “crear necesidades”.

 Con esto no quiero decir que no trabajar, por ejemplo, sea lo que nos va a dar felicidad, pero tampoco creo que ir corriendo, trabajar 12 horas para poder tener una casa gigantesca y el último iPhone nos lo vaya a dar.

 Hay que ser conscientes de lo que valen las cosas y para qué las queremos. Una casa gigante o un iPhone nos van a hacer parecer más guays, pero realmente ¿qué me aporta? ¿para qué lo quiero? Tener un móvil más caro, no nos va a hacer tener una agenda de contactos más llena, o la casa más grande, no va a hacer que esté siempre llena de gente, riendo y pasándolo bien.

 Volvamos a lo básico, las personas somos seres sociales, necesitamos el calor de la gente, sentirnos conectados, y eso, no lo da el dinero, lo da el tipo de persona que seas, y, sobre todo, el tener tiempo para hacer esas relaciones, y para cuidarse a uno mismo ¿Por qué nos es más fácil ir a un fisioterapeuta o masajista que a un psicólogo? Incluso si estamos estresados, hacemos más ejercicio; si necesitamos energía, cambiamos la alimentación, vale, todo positivo, y lo animo, pero, también sé, que si te sientes así no es por falta de esas cosas, es porque tu mente está mal, y todo eso no va a hacer que se arregle, porque solo estamos tratando nuestra parte física, pero es que nosotros no somos solo físico, somos también mental, y hay que cuidar ambas cosas, tienen que ir unidas. Porque esto es nuestra esencia, nosotros. Y un bonus, lo mejor de todo esto, es que son cosas que se hacen teniendo que relacionarte con gente.

 Hoy me he terminado el libro de V.I.D.A, donde la autora cuenta su camino de vida, y como ha pasado por ello. Y he tenido la sensación de que cada vez hay más libros sobre los “cambios en la vida”, cómo la gente los experimenta y sigue para delante; cuando antes había muchos de “cómo hacerse millonario” o “tener el mayor éxito”. De ahí mi comienzo de este post: parece que se nos exige tener más dinero, ser popular, y ello nos lleva asfixiados y nos hace entregarnos a ello en cuerpo y mente; y creo que hemos llegado a ese punto de inflexión, donde nos estamos dando cuenta de qué hemos sacrificado para eso, y lo que nos está costando si no frenamos un poco.

LOS CURSOS ¿VÁLIDOS O ESTAFA?

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