Qué bien sienta cuando uno se siente BIEN,
el libro Todolo que necesito existe ya en mí me recuerda a eso, y no porque sea un
libro que te suba la autoestima, es un poemario, más bien duro, pero toca el
corazoncito y paradójicamente eso me ha recordado los momentos en los que uno
se siente BIEN.
El sentirse bien es un camino difícil, no son días en los que uno se siente bien, sino momentos. Estuve yendo a un coach que me aconsejó (lo voy a expresar de forma más coloquial) “hacer cosas que me gustaran, pues eso sería lo que haría que me sintiera bien”; quiere decir, que si te gusta leer, cocinar, dar paseos… y tratas de incluir esas cosas en momentos de tu día, serán momentos donde estarás mejor, e incluso pueden llegar a completar un día, en el que de pronto dices, hoy me he sentido bien. Hay que hacerse una lista larga, aunque sean cosas que parezcan mínimas, en la mía había hasta “ir a hacer la compra” o “escoger de que hierbas me voy a hacer la infusión”, porque las cosas que te hacen sentir bien un día no tienen por qué hacerte sentir bien siempre.
Además, me apunté a un par de voluntariados, y eso me obliga a salir de casa y estar con gente; gracias a eso, una compañera me habló de un sitio donde ella da yoga, y es asequible; y me apunté, por lo que además de seguir teniendo que salir de casa y estar con gente, hago ejercicio y ¡meditación!.
Como he dicho en alguna otra entrada, al final es importante sociabilizarse, moverse, y no hay que tener un montón de amigos para ello o un montón de dinero.