¿Por qué tenemos tanto miedo a todo? Tenemos miedo a estar solos, a estar sin trabajo, a no tener dinero, a ponernos enfermos, a tantas cosas; y ese miedo nos paraliza, o nos hace caer enfermos (valga la ironía). Yo todavía no he aprendido a no tener miedo, intento pasarlo a segundo plano manteniéndome ocupada, pero reaparece como un tornado.
Por ejemplo, hace un año dejé de trabajar, y para tener un
propósito para levantarme por las mañanas, controlar mi día a día y no tener miedo
al “qué va a ser de mí”, “qué voy a hacer”; me puse a estudiar. Durante el
curso escolar mi miedo ha estado ahí, como un murmullo lejano, tampoco
se fue muy lejos, y cuando quería aparecer me enfocaba en los estudios. Diréis
esto a que viene, pues a que se ha acabado el curso, llegan las vacaciones, y
claro, el miedo vuelve a estar en primer plano, muestra de ello, la
calentura en el labio, no en los exámenes, sino ahora, con el “qué voy a hacer
cada día”.
Obviamente, está el buscar trabajo, que crea hasta úlceras,
sobre todo si no tienes claro de qué quieres seguir trabajando, volvemos a dar
la bienvenida al miedo. Si además quieres trabajar, pero seguir
estudiando y de salud no andas bien, nada grave, pero con algo de limitaciones.
“Hello, ¿alguien ha dicho control sobre su vida para evitar el miedo?”.
Pues así vamos, hay un libro, que tengo pendiente de leer, y
creo que a lo mejor toca temas así, y me vendría bien, es el segundo libro de
Ana Albiol, A
muerte con la V.I.D.A. El primero es V.I.D.A.
y la verdad me gustó mucho. Al segundo libro le tengo un poco de miedo, “Hola,
aquí otra vez”, por si me da bajón o me remueve, pero quiero leerlo porque creo que puede estar en la línea de cómo me siento. Creo que es
imposible vivir sin miedo, pero quiero pensar, que se puede vivir con algo
menos.