Estaba estudiando esta mañana en la asignatura de
Psicología, el Apego, tema que llevo viendo bastante últimamente en post de
psicólogos y trabajadores sociales, y que me parece bastante interesante e
importante. Ahora, hablando desde una perspectiva personal, nada que ver con
algo profesional, me han surgido inquietudes, me explico:
Primero, no tengo hijos, pero estoy intentando tener, y
leyendo lo del apego, me ha parecido fundamental si tengo hijos, querer que
tengan un apego seguro. Definido el apego como, “vínculo afectivo intenso y
duradero que el niño establece con otra persona encaminado a lograr y aumentar
la proximidad con aquella, que constituye una fuente de seguridad y protección”;
ello hará que los niños tengan un desarrollo correcto, intentando evitar que
sean ásperos, agresivos, o muestren rechazo hacia los padres, sobre todo, que
sean capaces de entrar en el mundo porque sabrán que alguien estará ahí para
protegerlos, ¡Importante ¿verdad?! Creo que es algo que todos queremos, pero
claro, esto supone, estar con ellos (sea madre/ padre/ ambos), casi que 24/7,
durante casi los 2 primeros años, haciéndoles caso, obviamente, ya que, si vas
a estar con ellos, que no sea ignorándolos o diciéndoles que te dejen en paz.
Ahora, aquí viene mi inquietud, ¿y el trabajar? ¿Cómo
compaginamos dar ese apego emocional, cuando la mayoría de los trabajos
consisten en casi mínimo estar 9 horas fuera de casa? sinceramente,
me han entrado miedo; si consigo tener hijos, ¿voy a
fracasar desde su nacimiento?.
Viendo el agobio que me generó este tema, me leí un libro (pretendo
seguir indagando más) sobre el apego “Los buenos tratos a la infancia”, es un
libro que me ha gustado, creo que está más enfocado a profesionales, pero que
creen que, con un correcto ambiente y ganas, todo se puede mejorar, lo que da
cierta tranquilidad; y también por lo que he podido sacar en claro, que tampoco
es obligatorio estar 24/7 pero sí estar el máximo tiempo posible, dar cariño y
comunicarse.
A la par, también hablando con una compañera, me
comentó que existen “Las 5 heridas del Alma”, y que todos tenemos alguna/s,
porque al final, nadie es perfecto, ni los padres que quieran dar todo lo
mejor, ni los hijos que quieran ser los mejores. Buscar ayuda siempre es bueno,
seguir aprendiendo y querer dar lo mejor.