martes, 19 de abril de 2022

SENTIRSE BIEN

 

 Qué bien sienta cuando uno se siente BIEN, el libro Todolo que necesito existe ya en mí me recuerda a eso, y no porque sea un libro que te suba la autoestima, es un poemario, más bien duro, pero toca el corazoncito y paradójicamente eso me ha recordado los momentos en los que uno se siente BIEN.

 El sentirse bien es un camino difícil, no son días en los que uno se siente bien, sino momentos. Estuve yendo a un coach que me aconsejó (lo voy a expresar de forma más coloquial) “hacer cosas que me gustaran, pues eso sería lo que haría que me sintiera bien”; quiere decir, que si te gusta leer, cocinar, dar paseos… y tratas de incluir esas cosas en momentos de tu día, serán momentos donde estarás mejor, e incluso pueden llegar a completar un día, en el que de pronto dices, hoy me he sentido bien. Hay que hacerse una lista larga, aunque sean cosas que parezcan mínimas, en la mía había hasta “ir a hacer la compra” o “escoger de que hierbas me voy a hacer la infusión”, porque las cosas que te hacen sentir bien un día no tienen por qué hacerte sentir bien siempre.

 Sentirse bien es cuidarse a uno mismo, como cuando se dice “las relaciones hay que cuidarlas” (ya sea pareja, amigos, familia). Bueno, pues la relación contigo mismo también hay que cuidarla. Caer y quedarse abajo es muy fácil, no hay que hacer ningún esfuerzo para ello y se retroalimenta solo, levantarse es lo que cuesta.

 Yo, por ejemplo, no estoy trabajando y llevo varios meses con unos tratamientos que me dejan cansada, dolorida, sin poder hacer casi ejercicio, la cabeza va como quiere, y momentos que me he encontrado un poco mejor, me he puesto mala de otra cosa… y cuesta sentirse BIEN, por lo que me obligo a hacer cosas de mi lista.

Además, me apunté a un par de voluntariados, y eso me obliga a salir de casa y estar con gente; gracias a eso, una compañera me habló de un sitio donde ella da yoga, y es asequible; y me apunté, por lo que además de seguir teniendo que salir de casa y estar con gente, hago ejercicio y ¡meditación!.

 Como he dicho en alguna otra entrada, al final es importante sociabilizarse, moverse, y no hay que tener un montón de amigos para ello o un montón de dinero.

 No es fácil, pero que gusto esos pequeños momentos en los que te sientes BIEN, hay que luchar por ellos.


viernes, 1 de abril de 2022

VAMOS MUY DEPRISA

 

 ¡Qué difícil! creo que vivimos en una sociedad en la que no se para; que desde que llegó el consumismo, la tele, los celebrities mostrándonos su mundo, se ha ido al pifostio la realidad de la vida, el ser consciente de quién eres y lo que de verdad necesitas, no lo que te venden como necesidad. Y hablo yo, que estudié marketing, los maestros del “crear necesidades”.

 Con esto no quiero decir que no trabajar, por ejemplo, sea lo que nos va a dar felicidad, pero tampoco creo que ir corriendo, trabajar 12 horas para poder tener una casa gigantesca y el último iPhone nos lo vaya a dar.

 Hay que ser conscientes de lo que valen las cosas y para qué las queremos. Una casa gigante o un iPhone nos van a hacer parecer más guays, pero realmente ¿qué me aporta? ¿para qué lo quiero? Tener un móvil más caro, no nos va a hacer tener una agenda de contactos más llena, o la casa más grande, no va a hacer que esté siempre llena de gente, riendo y pasándolo bien.

 Volvamos a lo básico, las personas somos seres sociales, necesitamos el calor de la gente, sentirnos conectados, y eso, no lo da el dinero, lo da el tipo de persona que seas, y, sobre todo, el tener tiempo para hacer esas relaciones, y para cuidarse a uno mismo ¿Por qué nos es más fácil ir a un fisioterapeuta o masajista que a un psicólogo? Incluso si estamos estresados, hacemos más ejercicio; si necesitamos energía, cambiamos la alimentación, vale, todo positivo, y lo animo, pero, también sé, que si te sientes así no es por falta de esas cosas, es porque tu mente está mal, y todo eso no va a hacer que se arregle, porque solo estamos tratando nuestra parte física, pero es que nosotros no somos solo físico, somos también mental, y hay que cuidar ambas cosas, tienen que ir unidas. Porque esto es nuestra esencia, nosotros. Y un bonus, lo mejor de todo esto, es que son cosas que se hacen teniendo que relacionarte con gente.

 Hoy me he terminado el libro de V.I.D.A, donde la autora cuenta su camino de vida, y como ha pasado por ello. Y he tenido la sensación de que cada vez hay más libros sobre los “cambios en la vida”, cómo la gente los experimenta y sigue para delante; cuando antes había muchos de “cómo hacerse millonario” o “tener el mayor éxito”. De ahí mi comienzo de este post: parece que se nos exige tener más dinero, ser popular, y ello nos lleva asfixiados y nos hace entregarnos a ello en cuerpo y mente; y creo que hemos llegado a ese punto de inflexión, donde nos estamos dando cuenta de qué hemos sacrificado para eso, y lo que nos está costando si no frenamos un poco.

LOS CURSOS ¿VÁLIDOS O ESTAFA?

       La moda de los cursos, cuantos más tengas, más oportunidades de encontrar trabajo.      Cuando la educación se convirtió en gratuit...